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Enloquecedores

Cristina Maldonado Psicoterapia Enloquecedores

Cuando leí este término en El Camino del Artista de Julia Cameron, quedé maravillada.
Para mí un enloquecedor es una persona que tiene por costumbre tachar de locura todo aquello que sale de sus esquemas mentales.
Además, se permiten el privilegio de hacerlo en su beneficio. Si tú te sientes un loco, ellos podrán justificar que tú cubras sus necesidades, y no las tuyas.
Suelen ser bastante carismáticos, persuasivos… embaucadores.
Son personas que generan entornos tormentosos y que, sin embargo, cuando hablas de ellos te descubres diciendo la coletilla final de: «pero que es encantador, ¿eh?”. XD
Julia Cameron asegura que «les encanta el drama, si son capaces de montarlo (y habitualmente lo son) serán la estrella».
Por eso es tan importante alejarnos de estas personas si queremos sentir y transmitir nuestro optimismo y mantenernos auto-motivados.
Piensa en esa persona de tu entorno que trata de boicotear cualquier proyecto que no sea suyo. Boicot justificado y ocultado tras una buenísima o justificadísima intención..
Le dices: «quiero hacer esto»
«No, qué locura, no se puede vivir de eso», «Estás loco, ¿qué pasa? ¿que vives en los mundos de Yupi?»
Y si tú confías en ellos te dejas llevar por sus pensamientos pesimistas. Te sientes como alguien que tiene una «tara», que piensa cosas que no pueden ser, que siente cosas que no están bien, y te sentirás inadecuado >(
Si detectas un enloquecedor, «huye, céntrate (en ti) y sigue adelante» (El Círculo de la Motivación).
Un enloquecedor se puede manifestar en la figura de un padre manipulador, una pareja dominante, un amigo o familiar que siempre necesita algo y esa necesidad «licita» que tú le prestes toda tu atención y si no lo haces eres mala persona. Un jefe maníaco que utiliza su poder y su jerarquía para «autorizar» sus obsesiones y compulsiones, las cuales tú estás obligad@ a cumplir, etc.
Los enloquecedores rompen acuerdos y machacan calendarios. Da igual si es el funeral de tu madre. Si ellos tienen un problema, tú tienes que estar con ellos.
Esperan un trato especial. Qué curioso que siempre les pasa algo que hace y justifica que tú tengas que satisfacer sus necesidades sí o sí. Porque… «es que está/se siente tan mal…»
En enloquecedor pasará de tu realidad. Les da igual tu necesidad, las circunstancias de tu vida o el momento vital por el que estás pasando. Ignoran tus peticiones y te llaman a las 3 de la mañana y te dicen: «ya sé que me dijiste que no te llamara a estas horas, pero…».
No sé si percibís en esta parte el doble juego.
«Si yo lo sé y me siento mal por hacerlo (eso les exculpa, porque ya se sienten mal por hacerlo), pero aun así lo hago…»
Como ya se sienten mal, ¿tú qué haces? Responder a su necesidad.
¡Qué paradójico!
Ellos saben que actúan mal llamándote a las 6 de la mañana, pero como lo saben y ya se sienten mal, la culpa aquí les hace víctimas y beneficiarios de un montón de atención para cuidarles y atenderles, porque «está tan mal y se siente tan mal».
Ese es el beneficio de sentirse mal por algo que dice o hace (culpa), que como ya se siente mal, de repente no se le pide responsabilidad por su acto.
En cambio, cuando eres tú quien no respondes a sus necesidades, te culpa y te hace sentir tan mal, que al final accedes.
Juegan con la culpa: la usan en su favor y en tu contra.
Son unos maestros.
Sus razones y justificaciones son siempre más importantes que las tuyas. Tienen una necesidad, tú no puedes satisfacerla y cuando se lo dices, te vuelven a decir su motivo para esa necesidad, como si ese motivo fuera más importante que el tuyo. Y tú te lo crees.
Los enloquecedores a veces se convierten en el elemento común en varias relaciones que manejan a su antojo. Te dicen a ti algo y manipulan tu relación con Pedro, y a la vez le dicen algo a Pedro y manipulan la relación de Pedro contigo. Están en medio manejándolo todo.
Piensa si te relacionas con algún enloquecedor en la actualidad.
Piensa incluso si tú has sido un enloquecedor en algún momento de tu vida o incluso lo eres ahora mismo en algún ámbito.
He de decir que escribiendo esto me he dado cuenta de que lo he sido y de que aún lo soy en algunos aspectos y ámbitos de mi vida (cara de “El grito” de Munch).
Lo importante de todo esto no es que sólo lo identifiques, resista la tentación de culparte y fustigarte, mires hacia el frente y sigas adelante.
«Bien, he descubierto esto, ¿qué necesidad estoy teniendo y no cubro? ¿Por qué no la cubro? En lugar de pedir a Fulanito que la cubra… ¿cómo puedo cubrirla?».
Y cuando estés cubriéndola sentirás esas emociones que odias y tendrás pensamientos que te impulsarán a huir de sentirte así de mal.
«Me siento mal, esto no me gusta», «¿cómo puedo estar pidiendo o haciendo esto?» «¡Cómo puedo ser tan mala persona!» «Me va a dejar de querer» «Se va a ir”» y un largo etcétera.
Respira.
Sigue en la situación.
Sostén las emociones.
Si has llegado hasta aquí es que eres capaz de seguir adelante…
Tú puedes…


No hay nada más poderoso que enfrentarte a tus sombras y salir fortalecido de la tormenta.

Ahora eres un poco más fuerte.

Has transformado tu realidad.

¡Enhorabuena! 😀

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