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Hola a tod@s!

¿Cómo estamos? ¿Bien o bien?

😀 No he podido evitarlo, se lo escuché el otro día a una compañera que es una crack dando cursos y me encantó… entonces repito…

¿Bien o bien? 😛

Y de eso voy a hablar hoy, del BIEN- ESTAR.

¿Si supieras que tienes la opción de aumentar tu felicidad en un 40%, lo harías?

Tomad conciencia plena de vuestra respuesta.

Ahora la solución del problema:

F = G + C + V

Donde:

– F: Felicidad

– G: Genética

– C: Circunstancias

– V: Voluntad

¿Qué porcentaje pondríais a cada variable, G, C y V?

Venga, coged esa libreta que tenéis en el escritorio, el block de notas del ordenador o del móvil, no seáis vaguetes y apuntadlo…

🙂

….

….

….

….

Pues bien, el Dr. David Lykken a través de un estudio realizado con gemelos idénticos comprobó que el 50% era explicado por la predisposición genética (rango fijo) y el otro 50% por las circunstancias, pensamientos, sentimientos y creencias de la propia persona (rango variable, ¡¡¡tú lo modificas!!!).

Estudios posteriores replicaron el estudio y obtuvieron los mismos resultados pero ampliando la información.

El porcentaje quedó de la siguiente manera:

– Genética: 50%

– Circunstancias: 10%

… y aquí viene lo impresionante:

¡¡¡Voluntad: 40%!!!

Pues la solución a la pregunta está clara.

Sí, se puede aumentar nuestra felicidad en un 40%

Porque esa parte de la felicidad es la que depende única y exclusivamente de nuestra voluntad.

¿QUÉ? ¿Increíble?

¿Te habías quedado sólo en la parte del 50% genético e inamovible?

Pues te animo a utilizar tu 40% de voluntad para ver que ¡¡¡casi la mitad de tu felicidad depende de ti!!!

¿Y cómo maximizar tu voluntad?

Como hoy el día va de fórmulas… aquí os dejo otra:

V= (C+H) x A

Donde (para mí):

– V: Voluntad (lo que haces, consigues… por lo que trabajas, la dirección en la que pones tu energía…)

– C: Conocimientos

– H: Habilidades

– A: Actitud

Si tus conocimientos (C) y tus Habilidades (H) las multiplicas por tu Actitud (A), ¡¡¡¡¡más vale que ésta sea positiva!!!!!

Porque… lo positivo multiplica en positivo y lo negativo multiplica en negativo.

Lógico.

¡SÍ, lógico en matemáticas!

¿Quién aplica eso a su vida real?

Esa parte de números reales que se aprende por obligación en la escuela y que no sabemos para qué nos sirve, pues bien, aquí tenéis la aplicación práctica.

Si la Actitud (A) es negativa, V, es decir, nuestra Voluntad (lo que depende de nosotros para ser felices) en la fórmula de la felicidad, pasa a ser negativa y resta (-40%). :O

¡¡¡Nos restamos a nosotros mismos un 40% de posibilidades de aumentar nuestra felicidad!!!

Si la Actitud (A) es positiva, nuestra Voluntad pasa a ser positiva y nuestro 40% de posibilidad de ser felices se convierte en un +40% y suma.

Ahora la pregunta del principio se abre:

¿Cómo queréis usar vuestro 40% de posibilidades de ser más felices? ¿Restando o sumando?

La clave está en vuestras manos…

ACTITUD

Quizás no se solucionen todos vuestros problemas, pero si hay que empezar por algún paso, ¿por qué no probar con éste?

Y para que penséis sobre esto, os dejo el vídeo que me ha disparado toda esta reflexión:

Pasad una bonita ¿semana?… No… VIDA.

Espero vuestros comentarios.

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