Durante todos estos años he seguido (y sigo) formándome con el fin de ayudar a las personas a transitar su malestar y a hacer cambios que sean sostenibles en el tiempo. En 2018 empecé a estar en contacto con el mindfulness y la compasión, y siento que fue un paso clave para conseguirlo.
Haber pasado por situaciones de vulnerabilidad en mi niñez me ha hecho darme cuenta de que se puede llegar a alcanzar el bienestar, me ha ayudado a estar en contacto con el sufrimiento sin salir corriendo y me ha convertido en una persona con una capacidad de observación y atención muy desarrolladas. Esto me ha marcado como psicóloga y como terapeuta.
MI MANIFIESTO